viernes, 27 de noviembre de 2009

Poco tiempo

No tengo tiempo (parezco el conejo blanco de Alicia en el País de las Maravillas) y es que llevo una semana terrible, con mucho trabajo dentro de la oficina y fuera, en casa. Parece que el tiempo no me cunde. Quiero hacer muchas cosas pero no llego. Estoy cansada.
En situaciones como ésta pienso: "y cuando tengamos a nuestro niño aquí, ¿cómo lo vamos a hacer? ¿cómo vamos a coordinarnos para poder estar con él y seguir llevando nuestra vida, nuestros trabajos? A veces me agobio con estas cosas. Sin embargo otras veces pienso que, si ese pequeño es lo más impotante de mi vida, ¿qué importa lo demás?
Sé que él o ella ya ha nacido. Bueno, no lo se, pero prefiero pensar que es así y que por esa razón, dentro de poco voy a poder estrecharle en mis brazos, comérmelo a besos, acariciar su carita, mirar cómo duerme. Por eso hay momentos en que, sin ponerle cara, ni edad, ni sexo, me empiezo a preocupar. Pienso en cómo estará, si le cuidarán bien, si habrá enfernado con los fríos que llegan, si tendrá un juguete que le divierta, si tendrá un chupete que le consuele cuando llore.
Las familias que han viajado a Vietnam comenta que los niños están bien cuidados en los orfanatos, que les quieren mucho, que les dan amor e intentan estimularles. Pero aún así pienso: "cómo estará".
Mi amiga Mila me contaba algo muy parecido cuando obtuvo la asignación de su princesita. Decía que hasta ese momento había estado más o menos tranquila, pero que desde el día que recibió la llamada del IMMF no paraba de preguntarse lo mismo que yo. Y eso le hacía sufrir. Hasta que ella me contó esto, no me había planteado que ese sentimiento de protección hacia alguien a quien no conoces fuera tan fuerte. Pero claro, es que es tu hij@. Da igual si tienes foto o no, si sabes como se llama o dónde ha nacido. El instinto de protección y de preocupación es el de cualquier madre. Ahora lo entiendo perfectamente.
Supongo que el día que esa llamada me llegue a mí, me pondré realmente histérica. Y Raul, que parece tan tranquilo, probablemente estará peor que yo. ¡Dios mío, vaya cuadro!
Esta semana, en que me falta tiempo, pienso en todo el que llevamos ya consumido esperando a que un chiquitín nos haga padres. Y en el que nos queda aún por delante. Quiero hacer un balance positivo de estos más de dos años que llevamos metidos en este proceso y lo primero que se me ocurre es que este tiempo nos ha hecho madurar más nuestra decisión, los sentimientos han cambiado, se han hecho más fuertes, las complicaciones nos animan a seguir adelante todavía más, hemos aprendido mucho de los libros que hemos leído, de los blogs, de los foros, de las experiencias personales, hemos conocido padres que nos han contado cómo se sienten, ahora entiendo situaciones que antes no entendía y me planteo cosas que antes me parecían lejanas.
En el fondo la espera es buena. Lo malo es que dura demasiado.


3 comentarios:

Mila dijo...

Cris, estate tranquila que seguro que está bien, estos hijos nuestros son unos supervivientes natos, y el tiempo que nos toca esperar por largo que sea, es poco precio a pagar por lo que nos devuelve a cambio...el resto del tiempo de nuestra vida para estar con ellos. No te voy a contar nada que no sepas cada vez que me ves: todo el tiempo del mundo hubiera esperado yo por estar con Milena.
Como que qué vais a hacer cuando venga vuestro peque y estes agobiada??? pues dejarmelo un ratito, que seguro que Milena le entretiene un montón y para eso estamos las amigas-vecinas...ya veras como todo es organizarse y amoldarse a la nueva situación, y como es una situación tan deseada y esperada lo hareis enseguida.
Que estamos ya como locos de tenerle entre nosotros!!!!!
Miles de besos

Anónimo dijo...

Hola Cris... sólo quería contarte que no he podido evitar llorar como una magdalena al leer tu publicación. Me siento tal cual lo cuentas... Un beso y mil gracias por compartir con el resto tus emociones.
Eva

sara dijo...

Hola Cris. Creo que cuando tengas a tu niño veras que las cosas no son tan dificiles. Tu seguro que sabes sacar tiempo para el, solo hace falta ver como habals de el para darte cuanta que sacaras el tiempo de donde sea. Aunque es verdad que es muy dificil no preocuparse por esa y por otras cosas. La incertidumbre es muy dura, y auqnue la teoria nos la sabemos, a la hora de ponerla en practica es mas dificil.
Pero ya estamos mas cerquita y solo tenemos que pensar en lo bien que va a salir todo y en los fecilices que estaremos cuando estrechemos por fin a nuestro nen@.

Un abrazo, Sara.